• Una Policía Municipal sobredimensionada

Una Policía Municipal sobredimensionada

Llegó el otoño, comenzó el curso académico, también el político, y eso significa que comienza una etapa de trabajo duro y de negociación y para nosotras de también de debate sobre plantilla orgánica, presupuestos, etcétera.

Y decimos de debate porque más allá de la estructuración operativa de las áreas, y la resolución de problemas concretos de la ciudadanía en los diferentes ámbitos de competencia municipal, es una oportunidad para ir avanzando en el desarrollo de la ciudad que queremos, “que la ciudad que queremos (que amamos) sea la ciudad que queramos (que construyamos entre todas)”, y es precisamente en estos periodos cuando más se tiene que notar el cambio en un gobierno de cambio. Las convicciones a los presupuestos.

Se celebra también mañana el día de San Miguel, la fiesta grande de la Policía Municipal, así que aprovechamos para felicitar al equipo y especialmente a aquellos que van a ser galardonados, en un año en el que precisamente la colaboración de la policía municipal, los equipos de las concejalías de Igualdad y de Acción Social en la lucha contra las agresiones sexistas, en sanfermines especialmente, pero también el resto del año, han sido ejemplo para muchas otras ciudades.

Este año en el que se ha cambiado al Jefe de la Policía Municipal, se ha constituido la ponencia para el nuevo Plan Director de Policía Municipal, entra en vigor la nueva ley de Policías, al igual que el año pasado, nosotras creemos que el Día de la Policía Municipal debe ser un espacio para repensar el modelo de intervención que queremos para afrontar las problemáticas propias de vivir en sociedad.

Para abordar en profundidad los problemas cotidianos que afectan a la ciudadanía y ser más respetuosos con los derechos civiles de las personas, hemos planteado siempre una apuesta clara por un modelo de convivencia pacífico que se vea acompañado por una respuesta en la misma línea, lejos de la utilización sistemática a la sanción, recurrir a la mediación como instrumento para la reducción de problemas, y así, devolver a la ciudadanía la capacidad para resolver sus problemáticas interpersonales e intergrupales o comunitarias.

En este sentido, la conformación de la plantilla de este Ayuntamiento debe ser un instrumento en esta línea. El año pasado se hizo un esfuerzo al extinguirse 40 plazas, pero creemos que todavía pueden reducirse más.

Creemos que hay unas cuantas cosas que cambiar de la Policía Municipal, tal y como quedo recogido en el Acuerdo Programático, y nos preocupa que se den pasos que consoliden el actual modelo. No puede ser que no haya ni una sola mujer entre los 26 mandos y sólo dos mujeres entre los 46 cabos. No puede que la ratio sea de 2,25 policías por cada 1.000 habitantes cuando en las ciudades de nuestro entorno de tamaño similar es de 1,5 policías municipales por cada 1.000 habitantes. Y no puede ser que en Policía Municipal se trabajen 23.000 horas extras al año por una planificación deficiente.

Porque en un escenario de estabilidad presupuestaria y poca autonomía para las administraciones locales para gestionar sus presupuestos, creemos que “mucha policía” implica también menos capacidad para introducir otras figuras, que en colaboración con los agentes pueden trabajar también por mejorar la seguridad y la convivencia de la ciudad. Con, probablemente:

1) Más educadores de calle y más mediadores que sean más efectivos en conflictos de convivencia como los derivados del ocio nocturno (hostelería, bajeras).

2) Más dinamizadores y más técnicos de participación que mejoren la convivencia en los barrios.

3) Más equipos que trabajen en el ámbito de la exclusión social que harán más por el rescate ciudadano de las personas a las que la crisis ha dejado fuera.

4) Y, desde luego, con el desarrollo de una Oficina de Mediación.

Candidatura Ciudadana Aranzadi

Un proyecto de ruptura democrática para recuperar Pamplona para la ciudadanía