SOBRE LA PLAZA CONDE DE RODEZNO

Desde Aranzadi y con relación al cambio de nombre de la Plaza Conde de Rodezno, queremos compartir las siguientes reflexiones:

1. En algún momento de septiembre de 2015, el alcalde propuso a la junta de gobierno del ayuntamiento de Iruñea que se cambiara el nombre de la “Plaza Conde de Rodezno” por el de “Plaza Serapio Esparza”. Sin participación ciudadana, sin transparencia y sin contar con la opinión de ninguna de las dos asociaciones memorialistas que reivindican a las víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura. Como no había consenso en la junta de gobierno, Geroa Bai y Bildu hicieron valer las matemáticas para sacar adelante la propuesta y el cambio de nombre se materializó a través de un decreto de alcaldía el 16 de octubre de 2015.

2. En algún momento de octubre de 2015, Izquierda-Ezkerra propuso a UPN y a PSN que el pleno del ayuntamiento cambiara el nombre de “Plaza Conde de Rodezno” por el de “Plaza de la Libertad” en vez de “Plaza Serapio Esparza”. Sin participación ciudadana, sin transparencia y contando con la opinión de una sola de las dos asociaciones memorialistas que reivindican a las víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura. Como no había consenso en el pleno del ayuntamiento, Izquierda-Ezkerra, UPN y PSN hicieron valer las matemáticas para sacar adelante la propuesta que se aprobó el 5 de noviembre. Nosotras somos las únicas que hemos defendido lo mismo a lo largo de las dos fases de este proceso que ha durado dos meses: (a) adoptar las decisiones por consenso, (b) contar con la opinión acreditada de las asociaciones
memorialistas; (c) respaldar el proceso con la participación ciudadana; y (d) ser transparentes respecto al sentido y la oportunidad de las propuestas, en la toma de las decisiones y en el relato de los debates cambiantes.
¿Por qué el resto de grupos de la junta de gobierno no se han hecho eco de muestras cuatro propuestas metodológicas, o sólo lo han hecho en parte y a destiempo? Ciertamente, cabe atribuirlo a la inexperiencia del equipo municipal, pero también es razonable concluir que este pequeño conflicto simbólico se ha
desarrollado, esencialmente, según las viejas prácticas de los partidos políticos en las que la transparencia, la participación, la escucha a las organizaciones sociales, o el espíritu de consenso son consideraciones de segundo orden.
Esperemos que este tipo de debates se encaren de distinta manera a lo largo de la legislatura… y, si no es así, que cada palo aguante su vela.

Aranzadi | Pamplona en Común

Candidatura Ciudadana Aranzadi

Un proyecto de ruptura democrática para recuperar Pamplona para la ciudadanía

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