• Primarias y elecciones internas: ¿lo estamos haciendo bien?

Primarias y elecciones internas: ¿lo estamos haciendo bien?

Desde que Equo participó en sus primeras elecciones en 2011 confeccionando las listas al parlamento español, mediante primarias, mucho ha llovido y se ha aprendido del arte de la participación. Hoy está claro que esta conexión entre política y ciudadanía es imparable y se está generalizando. Esperanzador, ver que cada vez se habla y participa más y más tanto en la elaboración y selección de propuestas, como en primarias para confeccionar la lista electoral y elección de los órganos internos de los partidos. Con prestar atención y cuidado. Como todo proceso de participación las decisiones técnicas son decisiones políticas que tienen su transcendencia más allá de las organizaciones. Hay que definir qué principios guiarán estos procesos de selección de personas y creación de ideas. Unas buenas guías serían: horizontalidad, equidad e inteligencia colectiva, principios que se traducen en cuestiones técnicas como que la campaña sea abierta, sin avales, con igual espacio mediático, con tiempo e información suficiente para el elector, así como la accesibilidad en la votación (presencial y virtual) y respetuoso con la voluntad del votante (escrutinio). Y sin olvidar algo crucial, el censo: quién vota. Esto último es de vital importancia para la credibilidad y validez de cualquier elección.

La participación directa en una elección a través de internet es un gran avance, permite hacer más llevadero y por lo tanto más habitual tanto para la organización como para el votante los procesos de elección. Aquí hay que valorar los avances en seguridad que se han logrado en las plataformas de votación telemáticas, poniéndose al mismo nivel si no superior de confianza que puede dar cualquier gestión administrativa o bancaria.

El eslabón débil sigue estando en la autenticación telemática: cómo garantizar que quien se inscribe es quien dice ser. El DNI electrónico y otros certificados digitales no han llegado a ser de uso corriente y por el momento se están empleando sistemas basados en correo electrónico o mensajes de texto a móviles no dando ninguno por separado ni combinados la suficiente credibilidad. Una solución, en especial para organizaciones con implantación local y con vocación de permanencia en el tiempo, es requerir la validación de la inscripción de forma presencial, aunque quizás ninguna medida técnica resuelva lo que es un problema político, quién participa y con qué legitimidad. Veamos dos ejemplos de Podemos, partido que ha popularizado las votaciones telemáticas:

Ejemplo uno. La figura de Pablo Iglesias respecto a un censo electrónico de inscritos de centenares de miles de personas la mayoría de las cuales no participa activamente ni presencialmente ni en debates virtuales y que ni siquiera, tienen algún tipo de compromiso político o social más allá del de manifestar su descontento en redes sociales, recuerda mucho a la figura de Luis Napoleón Bonaparte y su relación con el pequeño campesinado francés, disperso e inorgánico, tal como lo describe Marx en El 18 Brumario. Relación que le sirvió para imponerse frente a las fuerzas políticas urbanas. En fin, es seguro que Pablo Iglesias ve este paralelismo, pero en su juego de tronos particular parece que lo que importa es ganar para no morir.

Ejemplo dos. En otro sentido, como se ha visto en Navarra, la decisión entre dos candidaturas a la Secretaria General ha estado influenciada por una movilización de voto desde sectores sociales que en principio no se habían interesado por esta opción política . Ambas candidaturas se diferenciaban básicamente por la postura de acatar o no un hipotético veto de Madrid a un posible pacto de gobierno con Bildu, cuestión crucial en parlamento que salga de las elecciones de Mayo. No sabemos hasta qué punto el voto “exterior” ha influido en el resultado, Lo cierto es que el número de inscritos pasó de 2.000 a 5.000 en pocos días. Ha habido una movilización extemporánea. No se ha dado a conocer tampoco hasta qué punto se ha buscado esa movilización desde la candidatura que se impuso o ha sido una corriente espontánea de simpatía y participación. En un partido que además defiende que sus decisiones básicas, como los acuerdos postelectorales, serán consultadas utilizando los mismos mecanismos y censo que para esta elección, se abre un escenario de “party raiding”, en su acepción más americana.

Una vez que has captado esas identidades y te las has apuntado en una libreta, el fraude es posible en la siguiente y sucesivas elecciones sin límite alguno. No es un supuesto descabellado y hay rumores de que puede estar ocurriendo

Parecería bastante acertado que las candidaturas, a diferencia de los cargos orgánicos, sean abiertas a la ciudadanía en primarias, ya que en último extremo será la ciudadanía la que decida en las elecciones. La posibilidad de una irrupción malintencionada para apoyar al peor candidato también está ahí. Veremos.

Más aún, una vez dado de alta en el censo interno de un partido como Podemos, el elector puede votar una y otra vez sin mayores restricciones ni comprobaciones. Como transacción telemática, nos preguntamos si los bancos aceptarían este sistema. Imaginemos que en su trabajo activista alguien inscriba a 100 o 200 personas de su red de conocidos, plataformas, etc. Admitiendo que no es fraude que tú hayas ido a casa de un amigo, le hayas dado una explicación política y ese amigo haya aceptado delegar en ti su voto, una vez que has captado esas identidades y te las has apuntado en una libreta, el fraude es posible en la siguiente y sucesivas elecciones sin límite alguno. No es un supuesto descabellado y hay rumores de que puede estar ocurriendo.

La solución más inmediata y sencilla, es la que practican muchos bancos: para cada transferencia auto-realizada en su web, se recibe en el móvil una clave utilizable únicamente para esa operación concreta. Si alguien tiene esa mítica libreta con centenares de votos, tendría que activar de nuevo su red de contactos para recuperar las claves. Tendrá que hacer un trabajo político de renovar esa confianza que en otro momento depositaron en él. Como parte del comité electoral que vela por el proceso de primarias, actualmente en curso, de Aranzadi: candidatura ciudadana al ayuntamiento de Pamplona, esperamos haber tomado buena nota de los errores y aciertos de las pasadas experiencias y modestamente contribuir a esta cada vez más nuestra y creciente democracia.

David Marzo Perez (Equo) y Felipe Martín (Podemos) – Comité electoral de Aranzadi 20/03/2015 – 18:52h

Publicado en Eldiaro.es el 20 de Marzo de 2015

Candidatura Ciudadana Aranzadi

Un proyecto de ruptura democrática para recuperar Pamplona para la ciudadanía

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