Gobernar obedeciendo: la hora del municipalismo

¿Gobernar obedeciendo? A quien no le suene el lema zapatista “mandar obedeciendo” esta fórmula paradójica le resultará extraña y se preguntará con inquietud: ¿Obedeciendo a quién? Desde luego no a las élites o a los bancos, sino a la gente, a la ciudadanía y, en el caso de la red de candidaturas municipalistas que como ‘Aranzadi. Pamplona en común’ han florecido por todo el estado adoptando el lema, a las vecinas y vecinos de la ciudad… Y gobernar o contribuir a la gobernanza de nuestra ciudad obedeciendo es justamente la clave no solo de la política municipal sino del municipalismo como alternativa política. Una alternativa política que cree que la democracia hay que empezar a (re)construirla desde abajo y desde lo cercano, desde el barrio, desde la asociación vecinal, desde el colectivo. En este sentido, gobernar obedeciendo significa no solo gobernar para la mayoría social, sino desde y con la mayoría social. Hemos de abandonar viejas prácticas como la de que gabinetes de expertos preparen programas políticos para consistorios inexpertos, y sustituirlas por otras en la  que las políticas las elaboren y decidan la ciudadanía empoderada. Por eso, desde Aranzadi proponemos los consejos sectoriales y de barrio con poder vinculante y herramientas de democracia directa como referéndums y consultas para decidir todos los temas polémicos. Nuestras concejalas y concejales se convertirán así en verdaderos servidores públicos, enteramente al servicio de la ciudad.

Hace días un periódico local daba cuenta de unas declaraciones de nuestro actual alcalde Enrique Maya; entre otras perlas castizas -“¡Queremos que haya procesiones, encierro y corridas de toros!”- aludía a Aranzadi al afirmar que ellos llevaban el “programa electoral dentro” y “que no necesitaban de foros forzados de última hora para demostrar que somos muy participativos”. Y no dudamos de su corazón participativo –como cada año nos lo demuestra con el concurso sobre carteles de Sanfermines-, pero en Aranzadi preferimos sacar el programa a la calle, para que sea contrastado por la ciudadanía y, más aún, queremos algo tan audaz como ¡que la ciudadanía nos haga el programa de la ciudad! Pues, ¿qué vamos a inventar sobre tantos temas que las organizaciones sociales conocen de primera mano? Solo nos queda, humildemente, incorporar y desarrollar sus propuestas, como hemos empezado a hacer en una serie de compromisos públicos, entre otros, con Yoar y Bideberri, KEM-MOC Iruña o Sanfermines 78’…

Foto0570 copia 2Después del tsunami del 15M, la ‘democracia real ya’, la ‘democracia y punto’ y el ‘no nos representan’, pasa por que la ciudadanía se auto-represente y tome parte activa de la política. De ahí que las candidaturas ciudadanas y más aún las agrupaciones de electores como Aranzadi representen la opción más consecuente y más directa de esta nueva forma de hacer política, en la que la democracia participativa no solo se predica sino que se practica de manera cotidiana. Una agrupación electoral, que para presentarse ha debido recoger cerca de 5000 avales a pie de calle, que está basada en el liderazgo colectivo de una asamblea horizontal, con un exigente código ético para sus representantes –con sueldos de 1400 €- y los cuales están sujetos a revocación es, a día de hoy, la garantía de que el Ayuntamiento se convierta en el foro ciudadano para cultivar la mejor democracia posible. Una democracia como procomún urbano que abra las puertas a un torrente de vida: a la economía del rescate ciudadano y contra la exclusión, al urbanismo sostenible y frugal, a los derechos para todos sus habitantes, a la mediación comunitaria como fórmula de convivencia, a la cultura libre y autogestionada…esto es, frente al despotismo ilustrado municipal, a la comunidad haciendo su ciudad.

Obviamente, la apertura de la democracia municipalista no es la panacea ni la utopía, los viejos poderes y las reticencias seguirán planeando con sus deudas y sus leyes. Por ello necesitaremos el apoyo y la colaboración de las personas que trabajan como funcionarios y empleados municipales, tanto tiempo relegadas, sea cual sea su sensibilidad, pues su experiencia es fundamental. Y también buscaremos de manera incansable la confluencia y el consenso -en espacios de diálogo permanentes- con los proyectos afines que han optado por romper amarras con el pasado y apuestan también por un cambio genuino. Queremos sembrar una política de la amistad, porque Iruñea –este burgo frío de la represión y despilfarro- la necesita como agua de mayo…

Somos muchos y muchas los que, además de los compañeros y compañeras de Podemos y Equo, participando en el activismo social, creemos que ha sonado la hora del municipalismo, y nos hemos comprometido públicamente en esta red de ayuntamientos constituyentes, en Navarra y en todo el Estado –de Altsasu a Jerez, de A Coruña a Barcelona en Comú, pasando por Ahora Madrid- porque creemos que puede contribuir de manera decisiva a refundar nuestra ciudad y la democracia…Ayúdanos a que Aranzadi sea ese caballito de Troya ciudadano para recuperar Iruñea de la casta y de los castizos, con humor e imaginación… participando con tus saberes, aportando al crowdfunding, pedaleando en las bicicletadas populares: que se abran los capullos… ¡llegan las flores de Aranzadi!

Laura Berro, Joël Dozzi, Armando Cuenca, Javier Echeverría, Paz Francés, Ana Lizoain, Feli Mateo, Manuel Millera, Libertad Francés, Iñigo Muerza, Myriam Zamarguilea, Iñaki Arzoz

Candidatura Ciudadana Aranzadi

Un proyecto de ruptura democrática para recuperar Pamplona para la ciudadanía

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