Francisco Espinosa Martín

Biografía

Y, puestos a nacer, a mí me dio por hacerlo en Málaga, en mayo y en 1971. Afortunadamente, practico la buena costumbre de sentirme de donde resido y como desde hace algún tiempo lo hago en Huarte soy, a día de hoy, un navarro de pro (o de contra la casta, que, al fin y al cabo, todo es posicionarse). Confieso que, como desde que tengo recuerdo me he sentido comprometido con la defensa de los más desfavorecidos, soy de Podemos desde que me parió mi madre. Sí, sé que las fechas no cuadran. Podemos apenas ha cumplido un año de existencia y yo ya no volveré a hacer los 43, pero la vida es lo que tiene: nunca deja de sorprendernos. En cuanto a mi formación académica, me licencié en Ciencias Políticas y Sociología y, más tarde, en un arrebato docente, saqué el CAP e hice un curso de Formador de Formadores. Aunque durante años di clases particulares a alumnos de todas las edades, finalmente, jamás me presenté a las oposiciones del ramo. Por lo que respecta a mi currículum laboral, empecé en el negocio familiar (una tienda de lámparas), trabajo que, más adelante, fui compaginando con las mencionadas clases a domicilio. Posteriormente me empleé en una empresa de espectáculos y de ahí pasé a una depuradora de moluscos. Después recalé en el Instituto Nacional de Estadística, donde estuve ocupado hasta que -por culpa de los recortes- se dejó de contratar de manera drástica. Desde entonces he hecho de encuestador, de mozo de carga y de reponedor en un supermercado.

Motivación

ESTÁ PODRIDO EL SISTEMA Voy andando tierras frías en estos malos momentos con mis huesos harapientos y las alforjas vacías. Subsistir todos los días escuece y es un problema. Ellos recetan enema o parches para el dolor. Mañana no irá a mejor: Está podrido el sistema. *** Mugre de días felices bajo mis uñas obreras y de tantas primaveras en el alma cicatrices. Entretanto, vas tú y dices que resista hasta el final, que este santo capital, sin yo darme apenas cuenta, volverá a activar mi renta malpagándome un jornal. *** No quedan reformas ciertas para obrero y campesino, sólo piedra en el camino y cerrojos tras las puertas. Las ollas yacen desiertas dormidas en el armario, mientras un mal empresario te exprime toda la pulpa, echándote, encima, culpa de querer comer a diario. *** Sé el único dirigente del premio de tu trabajo y arráncale el pan al tajo con el agua de tu frente. Haz un mundo diferente de compañeros e iguales donde no haya capitales en manos de cuatro ricos ni gobiernos de borricos que nos roben los caudales. ENTRE TANTO Que todo está cambiando es claro y evidente (echen sólo un vistazo de levante a poniente) por fin llegó el momento de que la buena gente se embarque en un proceso de afán constituyente. *** Nos vemos en las plazas, en las asociaciones, en marchas y mareas y movilizaciones; nos vemos exigiendo que las instituciones vuelvan a ser del pueblo y no de unos bribones.