• Compromiso con la convivencia y la mediación

Compromiso con la convivencia y la mediación

Aranzadi. Iruñea Denon Artean/Pamplona en común quiere hacer patente de nuevo en el momento de su entrada en el consistorio pamplonés, su Compromiso con la convivencia y la mediación. No en vano, el primer punto de nuestro ‘Compromiso ético de participantes’ así lo expresa:

1º Defender y respetar la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en los ámbitos social, político e institucional, avanzando hacia la resolución pacífica de los conflictos.

Rechazamos por tanto cualquier forma de violencia como vía para hacer política y apostamos por desarrollar un modelo democrático y pacífico de convivencia proactiva basado en el diálogo, la búsqueda del consenso y la mediación.

Una de las propuestas destacadas de nuestro programa electoral es, justamente, la creación de una Oficina transversal de Mediación, para la resolución alternativa de los conflictos sociales, incluidos los que puedan surgir en el propio Ayuntamiento de Pamplona.

Igualmente, en nuestro programa se recoge la propuesta de creación de un Centro municipal de la Memoria democrática que bajo los ejes de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición como principios básicos, recoja y divulgue la memoria histórica de todas las víctimas de la violencia política en nuestra ciudad, desde el golpe de estado de 1936 y la posterior represión franquista hasta la violencia durante el periodo democrático.

Por otra parte, hemos asumido como propias propuestas de iniciativas sociales como, entre otras, la de Alternativa Anitimilitarista KEM-MOC Iruñea, para el desarrollo de las Propuestas antimilitaristas en el ámbito municipal, para promover la paz y la noviolencia activa.

Nuestro Compromiso pacifista con la convivencia y la mediación es claro y, desde este compromiso, enfocamos también nuestro trabajo político tanto a nivel interno como externo, con otras fuerzas políticas y organizaciones sociales.

Todas las fuerzas políticas presentes en el consistorio pamplonés han sido autorizadas –mediando un rechazo expreso de la violencia- y por tanto las consideramos interlocutoras válidas. No es nuestro papel como organización política poner objeciones morales ni pedir arrepentimiento o condenas, sino compartir y fomentar hoy el compromiso con la paz y la convivencia y contribuir a que las prácticas de mediación, de reconocimiento mutuo y de diálogo con el resto de fuerzas políticas y la ciudadanía, fructifiquen en beneficio de la ciudad.

En este sentido, entendemos que los comportamientos particulares o posiciones políticas de los representantes y/o formaciones políticas en el pasado han de ser analizados y tratados desde la apuesta por la resolución real de los conflictos desde la perspectiva de la mediación y no desde posturas enfrentadas. Ni respecto al apoyo al golpe del 36, la represión durante el franquismo y la transición, al terrorismo (incluido el del Estado) a la tortura, a las guerras en el exterior, etc.

Tampoco debemos olvidar que todavía se practican en nuestra ciudad otras formas de violencia igualmente graves como la violencia del hambre y de la falta de vivienda, la violencia de género, contra la infancia y mayores, xenófoba o racista, etc.

Por todo ello, nuestro compromiso con la convivencia y la mediación es también un compromiso contra la crispación, el frentismo, la cultura del castigo y la manipulación de la memoria colectiva como armas políticas porque estos elementos en nada contribuyen a la resolución de los conflictos de la ciudad ni al respeto y al cuidado que merecen las víctimas de la violencia, nuestro principal objetivo. Estamos convencidos y convencidas de que la superación de cualquier tipo de violencia política habida en el pasado se debe basar en el reconocimiento y reparación de todas las víctimas, en los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, así como en la generosidad de todas las partes implicadas para lograr la convivencia social y política sobre estas bases.

En este sentido, nos parece conveniente que, de la mano de la disolución definitiva de ETA, el Estado ponga en marcha con urgencia un plan integral de pacificación y normalización en el que participen todos los agentes implicados, así donde se arbitren mecanismos para la mayor participación posible de la sociedad civil, porque es su responsabilidad.

Queremos construir entre todas y todas una nueva Pamplona, una nueva Iruñea, como ciudad de la convivencia real: pacífica y pacifista, noviolenta y antirrepresiva, que proteja los derechos humanos de todos sus vecinos y vecinas, capaz de desterrar definitivamente el fantasma de la violencia y, en la medida de lo posible, el sufrimiento que todavía nos causa.

Quien quiera sumarse a este modelo de ciudad por el cambio, la paz y la convivencia, sobre todo con propuestas concretas afines a nuestro programa, que superen el umbral de la retórica, tendrá nuestro apoyo y colaboración. Y a quien no entienda su importancia le recomendamos más reflexión, más diálogo y una mayor apuesta por un verdadero abordaje de los conflictos…Y en esta tarea también nos tendrá a su lado.

Candidatura Ciudadana Aranzadi

Un proyecto de ruptura democrática para recuperar Pamplona para la ciudadanía

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