Aitor Balbás

Biografía

Sé leer y escribir en castellano y en euskera. Me manejo bien con sumas, restas, multiplicaciones y divisiones aritméticas. En los últimos 29 años he presenciado ciclos sociales y políticos sucesivos en los que me he implicado de distintas maneras. Me han detenido en varias ocasiones por protestar pero no recuerdo cuántas.

Como otras muchas personas de mi generación, he trabajado en ámbitos laborales muy diversos, algunos mucho mejor remunerados que otros. Tengo un coche compartido y dos bicicletas.

Motivaciones

Tengo la certeza de que Navarra viene siendo gobernada por las mismas sagas familiares desde el Neolítico, cuarto de hora arriba, cuarto de hora abajo. En este sentido, y tras siglos de caciques, patricios, reyes o terratenientes agrícolas, ha llegado la hora de hacer balance de la última etapa: el Régimen del 78. Como todo ejercicio de síntesis, la tarea es compleja, pero diría que la aportación de la casta local a la Historia se puede condensar en varios hechos últimamente muy publicitados: la triple catástrofe de Caja de Ahorros de Navarra, Osasuna y la Hacienda Foral. Y añadiría que, en este escenario de crisis cada vez más profunda, brilla con luz propia su incapacidad para imaginar y proponer un modelo rural viable y autónomo. Todo se piensa para una ciudad, Pamplona, que cada vez es menos amable con el mileurismo por el que transitamos 2/3 partes de la población.

Menos mal que siempre nos habían contado que eran buenos gestores y gente de fiar… aunque seguro que -como a mí- os llamó la atención que les rieran las gracias a los banqueros cuando éstos iban por ahí ofreciendo preferentes para desplumar a gente mayor que se ha pegado toda la vida trabajando. El caso es que llegaron la vacas flacas y todo se mostró sin trampa ni cartón; lo mediocre, mediocre y lo corrupto, corrupto. En definitiva, que no se van a ir por su propio pie: habrá que echarles en las próximas elecciones.